Versión de la intervención del senador Julen Rementeria Del Puerto, al presentar punto de acuerdo por el que exhorta al Presidente electo a respetar el pacto federal

Versión de la intervención en tribuna del senador Julen Rementeria Del Puerto, al presentar punto de acuerdo por el que exhorta al Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a respetar el pacto federal y los principios constitucionales de autonomía y soberanía estatal, desistiendo de su propuesta de establecer coordinadores estatales o delegados de programas integrales de desarrollo en los estados de la República; y a impulsar acciones de austeridad y eficiencia administrativa en las delegaciones federales, sin que ello implique la creación de figuras con características político-electorales, que atropellen la esencia del pacto federal

 

Gracias, Presidenta.

Los suscritos senadores  de la República de la LXIV Legislatura, integrantes del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, sometemos a la consideración de esta soberanía la siguiente proposición con punto de acuerdo, por el que el Senado de la República exhorta al Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a respetar el pacto federal y los principios constitucionales de autonomía y soberanía estatal, desistiendo de su propuesta de establecer coordinadores estatales o delegados de programas integrales de desarrollo en los estados de la República, y a impulsar acciones de austeridad y eficiencia administrativa en las delegaciones federales, sin que ello implique la creación de figuras con características político-electorales que atropellen en la esencia del pacto federal.

Lo anterior al tenor de las siguientes consideraciones:

El Senado es la casa del federalismo, desde el Congreso Constituyente fue cobrando fuerza la idea de que el Poder Legislativo debería estar compuesto por dos cámaras, que representen a los habitantes y otra que, además de representar a los electores, represente también a los estados del pacto federal, esa última representación es el Senado, mismo que honrosamente hoy integramos.

El propio Presidente Benito Juárez, hoy que resurge con nuevos bríos el pensamiento juarista, y Lerdo de Tejada pugnaron por el restablecimiento de la Cámara de Senadores para propiciar el equilibrio del poder dentro del sistema federalista.

Insisto: no sólo porque en una República federal son necesarias dos cámaras, sino porque dentro del Poder Legislativo se pueden combinar los elementos popular y federal, la Cámara de Diputados representa el elemento popular, y el Senado al elemento federativo.

Como senadores tenemos entonces la responsabilidad de garantizar no sólo la autonomía del Poder Legislativo frente a otros poderes, sino también garantizar la autonomía de los estados que representamos ante otros poderes.

Recuerden ustedes, en los primeros días del mes de julio, Andrés Manuel López Obrador, Presidente electo, presentó 32 coordinadores estatales que estarán encargados de vigilar los programas federales de desarrollo y que, a su vez, sustituirían a los delegados de las dependencias federales; el propósito, según el Presidente electo, es eliminar la corrupción y la discrecionalidad actual de los gobiernos estatales en la aplicación de los recursos federales.

En las palabras, parece loable, cualquier discurso contra la corrupción es bien recibido por la opinión pública, sin embargo, se debe tener cuidado cuando se utiliza un discurso que parece éticamente correcto.

En el caso, lo que realmente se pretende es crear una autoridad intermedia entre los estados y la Federación, como un contrapeso no previsto por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Por el contrario, nuestra Carta Magna en sus artículos 40 y 41 reconoce a los estados que componen nuestra República como libres y soberanos y en todo lo que concierne a su régimen interior.

En ese sentido, de acceder a la creación de coordinadores estatales estaríamos en presencia de temas de inconstitucionalidad, ya que sería tanto como vulnerar de facto la autonomía de las entidades federativas y más allá de crear una autoridad intermedia, lo cual sería reprobable, lo que debe llamar la atención es quiénes van a encabezar estas coordinaciones en cada entidad federativa.

Si ustedes revisan, en la lista se encuentran los candidatos de Morena que perdieron las elecciones en sus estados, y en aquellos donde sus candidatos no ganaron colocaron al líderes de su organización política.

En la lista de coordinadores estatales de programas de desarrollo figuran Delfina Gómez, ex candidata a gobernadora del Estado de México; Miguel Ángel Navarro, ex candidato a gobernador de Nayarit; Joaquín Díaz Mena, quien fue competidor a la gubernatura Yucatán; Carlos Lomelí, ex candidato a gobernador de Morena en Jalisco; y Amílcar Sandoval, quien compitió para el gobierno de Guerrero.

Cómo pueden ver, se trata una estrategia política que lejos de alinearse al discurso anticorrupción es todo lo contrario, colocar a quien recientemente participó precisamente en las elecciones y a quienes dependen de su movimiento partidario.

Es evidente que se trata la creación de un poder paralelo a los gobernadores en las entidades del país. En los hechos es un riesgo de gobernanza para los próximos años. Están creando contrapesos donde la Carta Magna no los ha establecido.

Respetables senadores y senadoras, no se puede ocultar que hay un claro propósito político- electoral en la medida anunciada, pues si vamos a mayor detalle los 32 coordinadores propuestos son políticos con aspiraciones en las entidades que representan: 40 por ciento tiene experiencia legislativa; 30 por ciento ha tenido en cargos en gobierno locales; 11 han sido dirigentes estatales de Morena; cinco de ellos –como ya vimos– fueron candidatos en sus estados donde serán designados.

Los coordinadores o delegados tendrán el control de los recursos económicos, lo cual sumado a su perfil de operadores políticos, relegarán los hechos a los gobernadores electos democráticamente de cada entidad y generaran ventajas político- electorales durante los sexenios a lo que duren las administraciones locales correspondientes.

Se puede sí coincidir con la burocratización de las delegaciones del Gobierno federal, los ha tornado ineficientes y que muchas veces son espacios de control político- electoral. No debemos, no debimos permitirlo.

En Acción Nacional seguiremos siendo los primeros en señalar todas aquellas decisiones e intenciones injustificables del gobernante en turno.

Ninguna mayoría debe violentar el pacto federal; la legitimidad del pacto federal consiste en mantener un equilibrio justo, que coordine el desarrollo nacional y distribuya equitativamente  los recursos y facultades hacia los estados y municipios.

Por ello, exhortamos a esta soberanía a aprobar lo siguiente: Proposición con punto de acuerdo.

Primero. El Senado de la República exhorta al Presidente electo Andrés Manuel López Obrador a respetar el pacto federal y los principios constitucionales de autonomía y soberanía estatal, desistiendo de su propuesta de establecer coordinadores estatales o delegados programa de desarrollo en los estados de la República.

Segundo y último. El Senado de la República, casa del federalismo, exhorta al Presidente electo a impulsar acciones de austeridad y eficiencia administrativa en las delegaciones federales sin que ello implique la creación de figuras con características político-electorales que atropellen la esencia del pacto federal.

Es cuanto. Muchas gracias.

 

 

ooOoo

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *