Senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, para referirse al VI Informe de Gobierno, en materia de política social

 

 

 

Versión estenográfica de la intervención en tribuna de la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, para referirse al VI Informe de Gobierno, en materia de política social

Con el permiso de la presidencia. Compañeras y compañeros senadores.

Asistimos al ejercicio de análisis y evaluación de las acciones del Gobierno federal en materia de política social, como parte de la glosa del Sexto Informe de Gobierno de la actual administración, con la intención de exponer nuestro balance en los rubros de educación, salud, vivienda y alimentación.

El sexenio de Enrique Peña Nieto pasará a la historia como el sexenio de las mentiras. En sintonía con la falta de sensibilidad que ha caracterizado a este gobierno. Damos cuenta del escandaloso gasto en medios de comunicación para promocionar las acciones y la imagen del Presidente.

Con el sello característico de los gobiernos priistas que tratan de ocultar la realidad a base de la repetición de la mentira, pero aquí estamos los legisladores del PAN para desmentir estas cifras alegres y verdades a medias contenidas en el sexto y último Informe de Gobierno.

Los doce tomos del Informe de Gobierno bien podrían ser los capítulos de un cuento llamado “Peña Nieto en el país de las maravillas”. Nosotros no vemos ese país estable y sin crisis, mejor que el de hace seis años que dice recibir el Presidente Electo.

El día de hoy analizamos la política social que no se trata de cifras ni de números, se trata de personas.

México es el país más desigual de los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

La política social del actual gobierno para combatir la pobreza y la marginación fracasó. La desigualdad social no sólo no se detuvo, sino que se amplió.

El 10 por ciento más rico de la población en México gana 20 veces más que el 10 por ciento más pobre, superando el promedio de la OCDE. Cabe destacar que este indicador empeoró respecto a las mediciones registradas en 2007 y 2010.

Pero vayamos por partes. En materia de salud las comparaciones internacionales, evidencian el fracaso.

En estos seis años se agudizaron situaciones que nos lastiman, como la mortalidad infantil y materna, cayendo por debajo de la atención en otros países.

En 2016, la tasa de mortalidad infantil fue de 12.1 defunciones de menores de un año de edad por cada mil nacidos vivos. En contraste con Libia que fue de 10.8, Tailandia 9.2, Sri Lanka 8.4, Costa Rica 8.0, y Chile 6.6, y ya ni hablemos de Estados Unidos y Canadá que están debajo de los 5.

En materia educativa, el PAN ha sido claro en su postura: estamos a favor de la calidad en la educación, por eso aprobamos la reforma educativa, pero también reiteramos que el gobierno de Enrique Peña Nieto se equivocó al implementar la misma.

En materia de vivienda el país sigue muy lejos de cumplir la expectativa de los mexicanos por contar con una vivienda digna.

Los datos del INEGI nos confirman el panorama desalentador: 11.6 millones de personas, que representan 9.4 por ciento de la población total del país, viven en condiciones de hacinamiento.

En materia de alimentación, nuevamente el actual Gobierno Federal incumplió sus objetivos, tal como fue constatado por las revisiones de la Auditoria Superior de la Federación.

El programa emblemático del gobierno en este rubro fue la Cruzada Nacional contra el Hambre operado por la Secretaria de Desarrollo Social.

Y ya lo dijo la senadora Verónica, ¿no les encanija saber que 700 millones de pesos fueron sacados del gobierno con empresas fantasma, por cierto la universidad de mi pueblo, Politécnica, fue parte de esta red de contratos de verdad bastante obscuros? Son fregaderas. Y no digo las palabras por respeto a esta tribuna, pero las palabras adecuadas serían otras. Ese dinero debió de ir a parar a combatir realmente la pobreza.

Las conclusiones de la Auditoria Superior de la Federación en la revisión a la Cuenta Pública 2016 son contundentes: ese programa no garantizó la erradicación de la pobreza extrema alimentaria a 6.1 millones de mexicanos.

Las comunidades indígenas también padecieron seis años de política social alejada de la búsqueda del bienestar.

Basta señalar que de 2016 a 2017 se redujo el presupuesto en un 50 por ciento, sin que se recuperara, por lo que hoy, en términos reales, la Comisión de Pueblos Indígenas tiene el equivalente de presupuesto que había en 2006.

Hoy podemos ver a las universidades interculturales abandonadas. Se aprueban 0.6 kilómetros de camino rural y eso, de verdad, se pudo haber resuelto si la corrupción en este gobierno no fuera tan grave.

Un dato más que ilustra el fracaso de la política social de la actual administración es el retroceso sufrido en el Índice de Desarrollo Humano elaborado por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

En 2016, México se ubicó en el lugar 77 de desarrollo humano de 188 países. Tres lugares respecto a 2015 abajo y cinco respecto a 2010.

Las y los senadores del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional seremos vigilantes y haremos respetar el pacto federal y los principios constitucionales de autonomía y soberanía estatal.

Muchas gracias, presidente.

ooOoo

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