Senador Raúl Paz Alonso al formular su pregunta, durante la comparecencia del Dr. José Antonio González Anaya, Secretario de Hacienda

 

Intervención del senador Raúl Paz Alonso al formular su pregunta, durante la comparecencia del Dr. José Antonio González Anaya, Secretario de Hacienda y Crédito Público, en el marco del Análisis del VI Informe de Gobierno, en materia de Política Económica.

 

 

Con el permiso de la Presidencia.

Compañeras y compañeros senadores.

Secretario José Antonio González Anaya.

 

Desde la Secretaría que usted dirige se presumen los históricos ingresos tributarios alcanzados por el Gobierno federal, donde la recaudación de Impuesto Sobre la Renta creció en un 64 por ciento.

La pregunta es ¿dónde quedaron esos recursos?

El gobierno priista que usted representa justificó que esos recursos serán utilizados para atender de forma eficiente las necesidades básicas de seguridad social y apoyar a las familias de menos ingresos. Eso, secretario, usted lo sabe y además lo sabe bien, eso nunca pasó.

Los recursos económicos que recibió el gobierno por vía de la recaudación no fueron utilizados para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos, prueba de ello, enlistaré cinco ejemplos que hablan por sí solos.

Primero, la reducción en gasto de la inversión física, que incluye la inversión en infraestructura social, se contrajo en un 31 por ciento del 2014 al 2017.

Segundo, el gasto ejercido, también programado, para la superación de la pobreza cayó en un 10 por ciento en ese mismo período.

En programa del sector salud los recursos disminuyeron en un 7 por ciento. En desarrollo social bajaron un 8 por ciento, y los de desarrollo agrario, territorial y urbano se desplomaron en un 70 por ciento.

Estos datos nos llevan a preguntarle: ¿a dónde fueron a parar los miles de millones de pesos extras que obtuvo el gobierno producto de la tóxica reforma fiscal?

De acuerdo con la organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, México es el país con más desigualdad de los 34 estados miembros de esta organización internacional.

En este país 68.4 millones de personas carecen de acceso a la seguridad social, 24.6 millones no tienen acceso a la alimentación, 23.7 millones no cuentan con acceso a los servicios básicos en la vivienda, 20 millones aún carecen acceso a los servicios de salud y 14.8 millones de personas que carecen de espacios y viviendas de calidad.

Señor secretario, después de escuchar estas cifras ¿qué explicación le puede dar a las familias mexicanas?

Otro de los cambios fiscales con afán recaudatorio que perjudicaron la economía de las y los mexicanos fue el aumento del 11 al 16 por ciento de la tasa del Impuesto al Valor Agregado en la zona fronteriza, que afectó directamente la actividad económica de miles de micro y pequeñas empresas al ponerlas en clara desventaja competitiva con respecto a las tasas menores de impuesto al consumo que existen del lado estadounidense.

A estas acciones contraproducentes hay que sumar la eliminación del Régimen de Pequeños Contribuyentes que facilitaba el pago de impuestos a los micro y pequeños empresarios, el incremento del impuesto especial a los combustibles y la reducción del monto máximo de deducciones.

Los ingresos tributarios adicionales, lejos de reflejarse en mayores obras y beneficio para las personas, como lo demuestran los propios datos de la dependencia a su cargo, únicamente sirvieron para engrosar la burocracia, el aumento descontrolado del gasto corriente en esta administración es evidente.

Ahí le va otro ejemplo: en 2012 el gasto corriente del sector público federal, es decir, lo que se destina al pago de salarios, servicios y bienes del gobierno, ascendía a 2.92 billones de pesos, mientras que en 2017 alcanzó los 4.39 billones de pesos, es decir, el gasto corriente durante el gobierno del PRI creció en un 50 por ciento en tan sólo 5 años.

Señor secretario: Nos gustaría que nos respondiera ¿por qué el Gobierno federal metió las manos en los bolsillos de los contribuyentes para utilizar estos recursos en engordar la burocracia, y no los invirtió, por ejemplo, en infraestructura, creación de empleos, mejoramiento de vivienda, cobertura de salud o superación de la pobreza? ¿Qué pasó con el principio de austeridad? ¿Cuál fue el criterio del gobierno Federal para definir las prioridades del gasto en los recursos públicos?

Porque tan sólo en 2017 el PRI gastó más de 8 mil millones de pesos en comunicación social, repito, 8 mil millones de pesos en comunicación social, contra 5.9 mil millones de pesos que destinó a programa de superación a la pobreza, desarrollo agrario, territorial y urbano.

Por lo visto, en su orden de prioridades, fue más importante la imagen de los funcionarios públicos que resolver los graves problemas de desigualdad que enfrenta nuestro país.

Concluyo, Presidente:

Señoras y señores senadores, señor secretario:

El saldo de los seis años de política fiscal de este gobierno ha sido, por llamarlo lo menos, desastroso. México dejó de crecer, perdimos la estabilidad que tanto nos costó construir y millones de familias han visto un importante deterioro en su economía.

En resumen: la política financiera, fiscal, de gasto, de ingresos y deuda pública conducida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en esta administración fue un rotundo fracaso.

Es cuanto.

 

ooOoo

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