Senador Julen Rementería Del Puerto al presentar el posicionamiento del PAN durante la Glosa del VI Informe de Gobierno en materia de política económica

 

Intervención en tribuna del senador Julen Rementería Del Puerto al presentar el posicionamiento del PAN durante la Glosa del VI Informe de Gobierno en materia de política económica.

 

 

Con su permiso, Presidente.

Senadores y senadoras.

 

Detrás de los números está la economía. Se pueden presumir estadísticas, números y metas supuestamente cumplidas, pero si éstas no logran mejorar la situación económica de las familias mexicanas, entonces no hay nada que decir.

En marzo de 2012, en los días que corría la campaña, se decía que había que hacer crecer a México mucho, y se dijo que lo iban a llevar a un crecimiento de un 5 y 6 por ciento. Claro que eso no ocurrió, la evidencia hoy es contundente.

En Acción Nacional entendemos que para que una sociedad funcione se debe contar con una economía en crecimiento, estabilidad de precios y una clase media próspera y en expansión. Pero esto resulta imposible si el gobierno asfixia a los ciudadanos con altos impuestos, despilfarra su gasto y aumenta el endeudamiento.

En 2013 fueron presentadas y aprobadas diversas medidas recaudatorias, entre las principales se propuso aumentar del 11 al 16 por ciento la tasa el Impuesto al Valor Agregado en la frontera, afectando por supuesto de una manera importante a toda la franja norte de nuestro país.

Se eliminó también el régimen de contribuyentes y nos encontramos con que a las micro y pequeñas empresas que, dicho sea de paso, son las mayores empleadoras de este país, fueron las que pagaron las consecuencias de la eliminación de este régimen.

Se elevaron las cuotas de impuestos especiales, el de los combustibles que tanto se ha dicho, que tanto se dijo en campaña, pues ahí lo tenemos, hay finalmente aumentos muy importantes que lo que tenemos hoy es la afectación a la mayoría de los mexicanos, porque de una o de otra manera a todos nos afecta el alza de los combustibles.

Pero eso no es todo, en el VI Informe se habla de que se han creado 3.5 millones de empleos, pero no se precisa que estos 3.5 millones de empleos son precisamente con salarios muy, muy bajos.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, en 2012 el 36 por ciento de los empleos estaban tasados en menos de dos salarios mínimos. Hoy esa cifra de 36 pasó a 44 por ciento. Vean cómo hubo crecimiento en la gente que ahora gana menos de dos salarios mínimos y no es un crecimiento menor.

Por eso es que aquí el llamado a quienes van a ser gobierno, a los senadores y senadoras de Morena, porque el compromiso de su gobierno será el generar sí empleos, pero esos empleos dignos bien remunerados. Esperamos que el porcentaje que se expanda y que, por el contrario, el ingreso económico de esos empleos pueda realmente aumentar.

Miren, en 2017 la inflación en México ascendió a 6.8 su mayor tasa en los últimos 18 años. Para agosto de este año ya nos ubicamos en una tasa anualizada del 4.9 por ciento, casi un punto porcentual ya de lo que era la meta del Banco de México, que era del 4 por ciento.

Y aun cuando la reforma hacendaria representó un aumento del 8.3 el 2012 al 13.1 por ciento de los ingresos tributarios del Gobierno federal, estos recursos no se vieron utilizados en algo que le diera realmente beneficios o mayores beneficios a la población, únicamente sirvieron para engrosar el gasto corriente y la burocracia, que al final es lo mismo.

Según la propia Secretaría de Hacienda, en 2002 el gasto corriente era de 2.9 billones de pesos y en 2017 alcanzó 4.39 billones de pesos, casi 50 por ciento en ese mismo lapso, de manera que el incremento pues se dio básicamente del gasto, precisamente ahí, en donde no produce, en la burocracia, en el gasto corriente sólo para operar.

Los números no acaban: se duplicó la deuda pública al pasar de 5.5 billones a 10.2 billones. Desde luego que la inversión, que es digamos que el dinero del pueblo regresado a él en beneficios, la inversión en obra pública disminuyó 26 por ciento.

El dólar antes estaba en 10 o 13 pesos, ahora está en la franja de los 20 pesos.

El gran desafío, y aquí viene, el gran desafío del próximo Presidente será intentar traer el anhelado crecimiento de la economía a ser una práctica real, a generar estos equilibrios que con el tiempo pongan realmente a la economía en condiciones de que se sienta en los bolsillos de los ciudadanos.

En Acción Nacional velaremos por el cumplimiento de las promesas de campaña del Presidente electo, en particular con su promesa de duplicar el crecimiento de la economía. Él habló de un 4 por ciento, pero con tristeza vemos que se empiezan a dar algunos deslindes de esos compromisos.

Se habla hoy de bancarrota. Apenas el día 16, cuando el día 5 de septiembre en Nuevo León, de lo que se hablaba era de recibir una economía estable, sin crisis económica, y sin crisis financiera, sólo 11 días para cambiar radicalmente el discurso.

Por supuesto que los alcanzó la realidad y tenemos esperanzas de que en México las cosas funcionen bien.

Ya se dijo aquí en más de una ocasión, este no es un país pobre, este es un país con muchos pobres pero la economía de México puede surgir.

No queremos que los pretextos sigan campeando. Se habló en campaña de reducir en los precios de las gasolinas, hoy ya se están rajando de eso.

De los sueldos en la Suprema Corte también se mencionó, y hoy ya se aceptó que no sea así.

En la Guardia Nacional también cambiaron las cosas, cuando se mencionó que había, ya nuestro compañero senador en algún momento dijo que no que no se procedería de esa manera.

En el Ejército y la Marina pues se decía que tenían que salir de las calles, hoy ya se reconoce que no.

 

El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no sabemos en qué etapa va.

Lo que queremos pues es certeza, lo que México necesita es que haya para los extranjeros, pero sobre todo para los nacionales, la seguridad de que este país va por buen rumbo.

Y por eso se votó el primero de julio, es lo menos que se puede hacer. Lo que no podemos permitir, lo que no debemos hacer que suceda es que simplemente estos bandazos generen la incertidumbre y con ello la desgracia para la economía de nuestro país.

Ojalá a México le vaya bien para que le pueda ir bien, también, al nuevo gobierno y, por supuesto, a todos los que integramos de alguna manera este hermoso país.

Muchas gracias.

 

 

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