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Senadora Laura Rojas Hernández en la inauguración del Conversatorio “Prioridades de México en la Agenda Multilateral 2018”

12 de enero de 2018

Versión de la  intervención de la senadora Laura Rojas Hernández en la  inauguración del conversatorio “Prioridades de México en la Agenda Multilateral 2018”

 

Muy buenos días a todas y a todos, sean bienvenidos al Senado de la República.

 

Embajador Miguel Ruiz Cabañas, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos; honorables embajadores miembros del cuerpo diplomático acreditado de nuestro país; representantes de organismos internacionales; distinguido público asistente.

 

Saludo también a quienes nos sigue a través de la trasmisión del Canal del Congreso.

 

Para la Comisión de Relaciones Exteriores organismos internacionales es un honor contar con la presencia de todos ustedes en este conversatorio nuevamente, sobre prioridades sobre política exterior multilateral que, en el marco de la reunión de embajadores y cónsules de nuestro país, ya se ha convertido en una tradición y esperamos que perdure en lo sucesivo

 

Quiero agradecer a quienes hacen posible la realización de este evento, en primer lugar al presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, el senador Ernesto Cordero, que se estará incorporando en unos minutos más a este evento; a la Secretaría de Relaciones Exteriores, particularmente al canciller Luis Videgaray y al subsecretario Miguel Ruiz Cabañas, así como a su equipo.

 

Por supuesto, a nuestros representantes, los representantes de México ante los organismos internacionales que serán parte de los paneles, así como a los demás panelistas.

 

También quiero agradecer a nuestros siempre entusiastas y comprometidos co-convocantes: el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi); la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales (AMEI) y a la Revista Foreign Affairs Latinoamérica.

 

Este conversatorio es sólo un ejemplo de la colaboración institucional que entre el Senado y la Cancillería ha prevalecido durante los últimos cinco años.

 

Esta colaboración se fortaleció tras la decisión mutua de cambiar una dinámica en la que las y los senadores habíamos sido principalmente observadores de la política exterior que desarrolla el Poder Ejecutivo, participando sólo en la ratificación de nombramientos de agentes diplomáticos e instrumentos internacionales a una en la que empezamos a ver la agenda global y regional con mucho más interés, a comprenderla mejor, a valorar su importancia, a involucrarnos y comprometernos para aportar a la consecución de los intereses de México en los foros multilaterales y a contribuir a su difusión entre los ciudadanos; este conversatorio y muchos otros eventos que hemos organizado durante este tiempo, son una muestra de esto.

 

Así, en estos cinco años, el Senado analizó con la participación no sólo de la Comisión de Organismos Internacionales sino con la de las comisiones especializadas respectivas, los procesos multilaterales más relevantes para México y el mundo y tomó una posición propia que compartió con el Ejecutivo a fin de contribuir a la construcción de la posición de país que México sostendría durante las negociaciones en el seno de las Naciones Unidas.

 

Por ejemplo, desde el Tratado sobre el Comercio de Armas hasta el Acuerdo de París sobre Cambio Climático; la Agenda de Desarrollo 2030; el problema de las drogas; el Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares que parecía un sueño imposible de alcanzar y que hoy es una realidad en gran medida gracias a la diplomacia mexicana; y ahora en los pactos globales sobre migración y refugio, el Senado se involucró en ejercicios plurales en términos políticos a la vez que técnicos.

 

Esto tiene un enorme valor porque generamos en todos estos casos, así como en el regreso a la participación de México a las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, lo que podríamos llamar una política exterior de consensos nacionales.

 

Insisto, esto es de enorme valor, porque desde el Presidente de la República, pasando por el Canciller, los subsecretarios, nuestros representantes ante los organismos, delegados y negociadores sabían que no sólo llevaban la posición del gobierno sino del Estado mexicano en su conjunto.

 

A la vez, esta dinámica posibilitó que las y los senadores que participamos en diversos foros parlamentarios internacionales impulsáramos las mismas causas. En el ámbito regional, aplaudimos en su momento la decisión de México de contribuir sustancialmente al fortalecimiento del sistema interamericano de derechos humanos y la defensa de los valores democráticos en la región, particularmente en relación a la crisis de política y de derechos humanos en Venezuela.

 

En cuanto a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos destacamos las gestiones realizadas que derivaron en la asistencia técnica que recibimos por parte de esta organización para la elaboración de reformas como la educativa, la de anticorrupción y telecomunicaciones, entre otras.

 

Por supuesto, también fuimos críticos al señalar los ámbitos que consideramos pueden y deben mejorar no solo por convicción sino porque es nuestra obligación: los parlamentos en toda democracia que se precie de serlo, están para ser contrapeso y ayudar a mejorar, la gestión de gobierno.

 

Bueno, les cuento esta historia larga, primero, porque creo que no tendré otra oportunidad de contarla ante tanta gente, pero sobre todo porque fue una dinámica positiva, que espero que sea retomada por quienes nos sucederán a partir de septiembre próximo.

 

Sobre el conversatorio del día de hoy, quiero decir que se da en un contexto por demás desafiante, justo cuando el multilateralismo está siendo sujeto de denostaciones como nunca antes, desde la creación de la ONU, por ejemplo, con la salida de Estados Unidos de los Acuerdos de París y su no participación en la negociación de los pactos de migración y refugio; además, este país ha recortado su contribución a la ONU y a otros organismos multilaterales.

 

Por otro lado, seguimos teniendo la amenaza nuclear, con Corea del Norte a la cabeza en este tema, incumpliendo una y otra vez las resoluciones del Consejo de Seguridad. Todos ellos son ejemplos de intentos de aislacionismo justo en la época en la que los enormes retos que tiene la humanidad requieren de la acción colectiva.

 

De cara a este 2018, que recién ha comenzado, vemos la necesidad de acelerar los pasos para la implementación de la Agenda 2030, de los Acuerdos de París y de un resultado de las negociaciones de los pactos de migración y refugio, que den respuesta humanitaria, digna, por parte de la comunidad internacional, a los millones de personas que sufren en el mundo por tener que abandonar sus hogares. La migración debe ser optativa y no forzosa, y los países debemos valorar las aportaciones de los migrantes y prepararnos mejor para su acogida e integración.

 

El fortalecimiento de la integración comercial y de personas en las regiones versus el aislacionismo, originado en buena medida por el terrorismo, seguirá siendo un desafío. En el ámbito regional, además de la protección y defensa de los derechos humanos, el fortalecimiento de la democracia en el contexto de elecciones presidenciales en siete países de América Latina: México, Costa Rica, Paraguay, Cuba, Colombia, Brasil y Venezuela, así como el combate a la corrupción y a la violencia, creo que también deben de ser las prioridades.

 

Ante este panorama, solamente, nuevamente insisto, el multilateralismo puede ofrecer posibilidades de solución.

 

Deseo a todos que aprovechen el programa tan rico que hemos preparado para ustedes y que sigamos trabajando juntos por un México mejor y un mundo mejor.

 

Muchas gracias.

 

ooOoo