Senadora Silvia Garza Galván: Día Internacional de la Mujer 2017

2017.03.13 OPINION SILVIA GARZA ZOCALO

Día Internacional de la Mujer 2017Esta semana conmemoramos en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, como cada 8 de marzo desde 1975. Aprovechemos esta conmemoración para reflexionar un poco sobre el significado mismo del día y sobre la situación presente de las mujeres en México y el mundo.

Es en verdad triste y desafortunada la manera en la que una conmemoración se transforma en una fecha más que sirve para regalar bombones o flores. Al pasar el tiempo, dejamos que se pervierta el significado original de las cosas. Esto lo pueden hacer hombres, pero de forma aún más importante, incluso son las mismas mujeres las que replican la banalización de esta conmemoración. ¿Cuánto se puede pervertir y transformar en algo superfluo una fecha conmemorativa que surge a raíz de la muerte de 140 mujeres en un incendio mientras protestaban por sus condiciones de explotación laboral?

Hoy en día las redes sociales han tomado un papel central en nuestras vidas y es a través de estas que hacemos una gran parte de nuestras interacciones sociales cotidianas. El pasado 8 de marzo se pudieron observar publicaciones y publicaciones de hombres y mujeres por igual, en los que compartían bellas imágenes de escenarios idílicos con mensajes como “Celebremos a la creación más perfecta de Dios” o “Felicidades a aquellas incansables dadoras de vida”. Esta no es una fecha para felicitarnos por el hecho de haber nacido mujeres. Es más, no debemos felicitarnos en primer lugar. Como he mencionado en esta columna a raíz de otras conmemoraciones, estas fechas son para recordar y traer la atención mundial a aquello que hace tanta falta, que en este caso se trata de la equidad de género.

Este año, Naciones Unidas dedicó esta conmemoración a “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”. Se escogió este tema ya que la desigualdad de las condiciones laborales, las oportunidades y en los ingresos es un asunto sin estar cerca de resolverse en todo el mundo, e incluso en países desarrollados. Según ONU Mujeres, apenas 50% de las mujeres en edad de trabajar está representado en la población activa, frente a 76% en el caso de los hombres. La gran mayoría de las mujeres trabaja en la economía informal, haciendo trabajo de cuidados domésticos mal remunerados y en general sin protección social alguna.

A nivel mundial, poco más de 60% de las mujeres trabaja en el sector de servicios, seguido por la agricultura (25%) e industria (13%). En puestos de liderazgo podemos observar con toda claridad los retos pendientes a nivel mundial. En puestos parlamentarios, como tengo la gran fortuna de ser parte, sólo 23% de los legisladores es mujer. Y la situación es aún peor en puestos de liderazgo privados. Solamente 4% de los puestos de alta dirección en todo el mundo pertenecen a las mujeres, y siempre con salarios más bajos que los hombres.

De esta manera, la meta de Naciones Unidas es lograr una verdadera equidad para en 2030 poder garantizar una verdadera equidad en el mundo laboral. Esta meta del programa de Mujeres de Naciones Unidas empata con uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, también de la ONU. El objetivo 5: igualdad de género. Son muchas las vías para alcanzar estos objetivos, pero a 13 años de la meta, el camino a recorrer es muy largo y complicado.

En México, la situación es aún más precaria. En nuestro país, 38.5% de la fuerza laboral en México son mujeres y aproximadamente 20 millones de mujeres forman parte de la Población Económicamente activa, que asciende en su totalidad a poco más de 50 millones de personas, y hay más de 20 millones de mujeres en México que se dedican al trabajo no remunerado, principalmente en el hogar, de acuerdo con datos recientes del Banco Mundial e INEGI. Esta fuerza laboral de mujeres vive condiciones de amplia desigualdad laboral.

Retomando la meta mundial de lograr para el 2030 una equidad laboral total, el reto en México resulta titánico. De acuerdo con datos del Foro Económico Mundial, en 10 años la brecha laboral en materia de participación laboral femenina se cerró en 3%, por lo que a este paso se requerirán 118 años para cerrarla en su totalidad en nuestro país. De esta manera, se puede ver con toda claridad lo complejo que resulta el reto de reducir la inequidad en 118 años acorde al ritmo actual de disminución, a algo que se asemeje a la meta establecida por la Organización de las Naciones Unidas.

Como hemos podido ver, vivimos en un país y un mundo muy injusto para las mujeres. La equidad de género sigue siendo una gran tarea pendiente. No podemos bajar los brazos a esta tan necesaria lucha. De la misma manera, no podemos dejar que la conmemoración de esta fecha, como recordatorio de la gran brecha de desigualdad existente, sea desvirtuada hacia la más completa banalidad. Conmemoramos la muerte de 140 mujeres calcinadas mientras protestaban por la desigualdad, y recordemos la titánica tarea a realizar para acortar la brecha en las condiciones de igualdad entre hombres y mujeres. No dejemos que este mensaje se pervierta o se banalice.

Nos leemos la próxima semana. ¡Muchas gracias!

Publicado por el Zócalo de Saltillo, 12 de marzo de 2017

Sin comentarios aún.

Deja un comentario

Mensaje